Exámenes de la RAD: grados, cómo son y cómo preparamos a nuestros alumnos

La respuesta corta: los exámenes RAD ballet son las evaluaciones oficiales de la Royal Academy of Dance: un sistema de grados progresivos, desde Pre-School hasta los niveles vocacionales, calificados por un examinador externo de la RAD con Distinction, Merit o Pass (con las variantes High Distinction y High Merit). En CDAM, centro autorizado RAD en Madrid, preparamos a nuestros alumnos durante todo el curso para presentarse con seguridad.

Alumnas con uniforme reglamentario preparando los exámenes RAD ballet en la barra de CDAM Madrid

Qué son los exámenes RAD ballet y por qué merecen la pena

La Royal Academy of Dance es una de las instituciones de enseñanza de ballet más importantes del mundo, presente en más de 80 países y con más de 250.000 exámenes al año en todo el mundo. Su columna vertebral es un sistema de grados: un itinerario ordenado en el que cada nivel tiene un programa concreto de ejercicios, música y objetivos técnicos. Al final del curso, el alumno puede presentarse a un examen que certifica que domina ese nivel. Si quieres entender la filosofía completa del sistema, te lo contamos en detalle en nuestro artículo sobre qué es el método RAD de la Royal Academy of Dance.

¿Y por qué examinarse? En clase lo vemos cada año: el examen ordena el curso. Da un objetivo claro, enseña a trabajar con constancia hacia una meta y convierte el progreso en algo tangible. Cuando una alumna recibe su certificado con su calificación, ese papel dice «esto lo he conseguido yo con mi trabajo». Para los padres, además, es una garantía externa: no somos nosotros quienes decimos que su hija progresa; lo certifica un examinador independiente de la RAD que no la ha visto nunca antes.

Un matiz de honestidad que siempre aclaramos: los certificados de la RAD no son una titulación homologada en el sistema educativo español. Son certificaciones reconocidas internacionalmente, con un prestigio enorme en el mundo de la danza, y los niveles vocacionales sí abren puertas reales a audiciones y escuelas profesionales. Pero no te vamos a vender que son «un título oficial», porque no lo son.

Los grados de la Royal Academy of Dance, uno a uno

El itinerario de la RAD tiene dos ramas: los grados generales (para todos los alumnos) y los niveles vocacionales (para quienes apuntan a una formación más seria o profesional). Esta es la escalera completa:

NivelEdad orientativaQué se trabaja
Pre-School (Dance to Your Own Tune)Desde 3 añosMusicalidad, coordinación y amor por el movimiento a través del juego. Sin examen formal: hay clases de demostración.
Pre-Primary in DanceDesde 5 añosPrimeras nociones de postura y espacio. Evaluación amable, pensada para que sea una experiencia bonita.
Primary in DanceDesde 6 añosBase técnica inicial: pies, brazos, saltos sencillos y primeras secuencias con música.
Grados 1 a 3Desde 7 añosTécnica clásica progresiva, danza libre y carácter. Aquí se construye la colocación que lo sostiene todo.
Grados 4 y 5AdolescenciaMayor exigencia técnica y artística: giros, saltos compuestos, calidad de movimiento.
Grados 6 a 8Adolescentes y adultosMadurez artística. El Grado 8 cierra la rama general con un nivel amateur muy sólido.
Intermediate Foundation e IntermediateVocacional, desde 11-12 añosEntrada al itinerario vocacional: técnica diaria seria y trabajo de puntas en las chicas.
Advanced Foundation, Advanced 1 y Advanced 2Vocacional avanzado, desde 13-15 añosNivel preprofesional: virtuosismo, resistencia y proyección escénica exigidos en audiciones.
Solo SealVocacional, desde 15 añosLa cima del itinerario: cuatro variaciones bailadas ante un tribunal y con público. Se concede o no se concede, sin nota numérica; requiere Advanced 2 con Distinction.

Los niveles vocacionales son otra liga: requieren más horas semanales, más compromiso y una preparación física específica. Si tu hija apunta en esa dirección, en nuestra página de formación profesional de ballet en Madrid explicamos cómo estructuramos ese itinerario en CDAM.

Distinction, Merit y Pass: cómo se califican los exámenes

Los exámenes de grados de la RAD se puntúan sobre 100 y la nota final se traduce en una banda de calificación. Las tres grandes familias son Distinction, Merit y Pass; la RAD desdobla las dos primeras, así que en total hay cinco bandas:

  • Distinction (75 a 84) y High Distinction (85 a 100): técnica segura y precisa, musicalidad muy desarrollada y una interpretación expresiva por encima de lo que pide el nivel.
  • Merit (55 a 64) y High Merit (65 a 74): buen dominio del programa, con áreas concretas que pulir. Es una nota muy digna.
  • Pass (40 a 54): el alumno demuestra la competencia básica que exige el nivel. Aprobado.

Por debajo de 40 la RAD habla de «standard not attained»: el nivel todavía no se ha alcanzado. El examinador valora técnica, musicalidad e interpretación (expresión, comunicación y proyección) en cada sección del programa. La RAD se marca un plazo de unas cuatro semanas para comunicar los resultados y de seis para enviar los certificados: llega el resultado detallado, con la puntuación desglosada por apartados, y después el certificado oficial y, en Primary y los grados 1 a 8, la medalla de bronce, plata u oro según la banda. En CDAM repasamos ese desglose con cada alumna: la nota no es el final, es el mapa de lo que trabajaremos el curso siguiente.

Cómo es el día del examen, paso a paso

Si es la primera vez que tu hija se presenta, esto es exactamente lo que va a pasar:

  1. El examinador viene de fuera. La RAD envía a un examinador de su panel internacional, ajeno a la escuela: lo selecciona, forma y supervisa la propia Academia, y por norma no repite en el mismo centro en un plazo de dos años. No conoce a los alumnos, no sabe quién es «la buena de la clase»: evalúa solo lo que ve ese día, con los mismos criterios en Madrid que en Tokio o en Sídney. Esa imparcialidad es lo que da valor al certificado.
  2. Uniforme y peinado reglamentarios. Cada nivel tiene su uniforme de examen (la RAD recomienda un color de maillot para cada grado, con medias y zapatillas a juego) y el peinado es innegociable: moño pulido, sin mechones sueltos, sin joyas (la RAD solo tolera pequeños pendientes de botón). En clase lo ensayamos antes para que ese día no haya sorpresas ni nervios de última hora.
  3. Se entra en grupos pequeños. Los alumnos pasan al estudio en grupos reducidos, de hasta cuatro en los exámenes de grados, identificados con un número prendido delante y detrás. Dentro están los examinandos, el examinador y la música (grabada o, si lo hay, un pianista); en los exámenes de grados la profesora se queda fuera.
  4. El examen es una clase. Entre 15 y 60 minutos en Primary y los grados, según el nivel y cuántos alumnos entren juntos (de una hora a casi hora y media en los vocacionales), los alumnos ejecutan las secuencias del programa: barra, centro, saltos, danza libre o carácter. No hay preguntas teóricas ni sustos: es exactamente lo que han hecho en clase durante todo el curso.
  5. Reverencia y a casa. Se agradece con la révérence, se sale del estudio y empieza la parte más difícil para las familias: esperar los resultados con calma.

Nuestra experiencia tras muchas convocatorias: los nervios de los alumnos duran hasta el primer ejercicio de barra. En cuanto suena la música, el cuerpo tira de lo ensayado y salen a hombros. La preparación gana al miedo, siempre.

Cómo preparamos los exámenes RAD ballet en CDAM

Como centro autorizado de la Royal Academy of Dance, con nuestra directora Sara Benítez como Registered Teacher de la RAD, la preparación del examen no es un cursillo de última hora: está integrada en el curso desde septiembre. Los exámenes se celebran en nuestra propia sede: CDAM acoge las visitas del examinador desde hace años —en marzo de 2019, por ejemplo, recibimos aquí la convocatoria de los niveles vocacionales— y en julio de 2020, pese al curso interrumpido por la pandemia, nuestros alumnos pudieron examinarse igualmente y varios hicieron entonces su primer examen vocacional.

Así lo hacemos en el aula:

  • El programa del grado es el esqueleto del curso. Desde el primer trimestre trabajamos las secuencias oficiales del nivel, con su música original, de forma que en primavera los alumnos las tienen interiorizadas, no memorizadas a toda prisa.
  • Simulacros de examen. En el tercer trimestre reproducimos las condiciones reales: grupos pequeños, entrada ordenada con número, uniforme completo, moño reglamentario y una profesora que observa sin corregir. Cuando llega el día, el formato ya no impone.
  • Solo se presenta quien está preparado. Somos honestos con las familias: si una alumna necesita un curso más para llegar bien a su grado, se lo decimos. Preferimos un Merit sólido el año que toca a un Pass justito forzando la máquina. El examen debe ser una experiencia de éxito.
  • Acompañamos también lo emocional. Hablamos de los nervios, ensayamos la révérence, explicamos quién es el examinador y qué va a pasar en cada minuto. Un niño que sabe lo que viene es un niño tranquilo.

Este trabajo empieza desde los más pequeños: en nuestras clases de ballet para niños en Madrid los alumnos crecen dentro del sistema de grados desde los 3 años, así que cuando llega su primer examen, el camino ya está andado.

¿Y los adultos? También pueden examinarse

Sí, y nos encanta que cada vez lo pregunte más gente. La RAD no pone límite de edad para los grados: una alumna que empieza ballet a los 30 o a los 45 puede presentarse a sus exámenes exactamente igual que una niña de 8, con el mismo examinador y el mismo certificado. En CDAM tenemos alumnas adultas que han descubierto en los grados una motivación que no esperaban: un objetivo concreto, medible y suyo.

¿Es tarde para una carrera de solista clásica? Sí. ¿Es tarde para bailar bien y examinarse de grados con la Royal Academy of Dance? En absoluto. Si empiezas de cero como adulto, el itinerario se adapta a tu punto de partida y avanzas a tu ritmo, sin la presión de calendario que puede tener una alumna vocacional.

Empezar el curso con un objetivo

Septiembre es el mejor momento para incorporarse a un grupo de grado: el curso arranca, el programa se empieza desde el principio y hay tiempo de sobra para llegar preparado a la convocatoria. En nuestra página del programa de la Royal Academy of Dance en CDAM tienes los detalles de cómo trabajamos cada nivel, y la primera clase de prueba es gratuita: la mejor forma de saber si este camino es para tu hija, o para ti.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio presentarse a los exámenes de la RAD para ir a clase de ballet?

No. En CDAM el examen es una oportunidad, no una obligación. Todos los alumnos siguen el programa de su grado porque es una forma excelente de estructurar el aprendizaje, pero presentarse a la convocatoria es una decisión que tomamos junto con la familia, solo cuando el alumno está preparado y quiere hacerlo.

¿Qué pasa si mi hija no consigue la nota que esperaba?

Primero, contexto: cuando la preparación se hace bien, el resultado más habitual es Merit o Distinction. Si la nota queda por debajo de lo esperado, el desglose del examinador nos dice exactamente qué apartados flojearon y lo convertimos en el plan de trabajo del curso siguiente. Un examen nunca es un juicio sobre la valía de una niña: es una foto de un día concreto.

¿Los certificados de la RAD son títulos oficiales en España?

No son una titulación homologada dentro del sistema educativo español. Son certificaciones reconocidas internacionalmente, avaladas por una de las instituciones de danza más prestigiosas del mundo. En la práctica, los niveles vocacionales tienen mucho peso en audiciones y admisiones de escuelas profesionales de ballet dentro y fuera de España.

¿Puede examinarse un adulto que ha empezado ballet de mayor?

Sí. La RAD no establece edad máxima para los exámenes de grados. Un adulto que empieza desde cero puede recorrer el itinerario a su ritmo y presentarse a los mismos exámenes, con el mismo examinador y el mismo certificado que cualquier otro alumno. En CDAM preparamos a alumnas adultas para sus grados cada curso.

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